Tremenda mamada de esta chica

Era de noche y ya habíamos a calentarnos. Ella pasó a la acción agarrando mi miembro con su mano derecha y me miraba con esos ojos azules que me invitaban a ser malo. Pero esta vez el malo no fui yo sino ella.

Me dijo que me tumbara en la silla y que no me moviera, que ella iba hacerme la mejor mamada de mi vida. ¿Cómo me puedo resistir yo a esa afirmación? lo único que pude hacer fue la de relajarme tan tranquilo y disfrutar de su actuación.

No dejaba de mirarme mientras apretaba mi pene y no paraba de moverlo de arriba abajo. ¿Os habéis fijado en su mirada y como la lleva a su boca?

Más de una vez me decía que quería mi lechita y eso me ponía mas cada vez que lo decía.

Al final no pude aguantar mas y tuve que correrme dentro de su boca sin poder decir nada más.

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